▷ Mitos y realidades sobre los productos kosher | KPY

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Mitos y realidades sobre los productos kosher

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¿Todo producto kosher está dirigido únicamente a personas judías?  ¿Un producto natural es automáticamente kosher? ¿Kosher significa que un alimento es más saludable?

Existen muchas ideas alrededor de la certificación kosher que pueden generar confusión. Conocer qué significa realmente el sello kosher permite comprender mejor su alcance y su importancia para las empresas.

La palabra kosher está relacionada con las normas alimentarias de la tradición judía. Sin embargo, cuando se habla de su alcance comercial, su significado va mucho más allá. Para una empresa, contar con una certificación kosher puede representar una oportunidad para diferenciar sus productos, generar confianza y responder a las necesidades de diferentes consumidores y mercados.

Mito 1: “Kosher significa que el producto es más saludable”.

Realidad: La certificación kosher no determina que un producto sea saludable, bajo en azúcar, natural u orgánico. Su función principal es verificar que el producto cumpla con las normas de kashrut aplicables. Por eso, kosher y saludable no son conceptos equivalentes.

Mito 2: “Si un producto no contiene ingredientes de origen animal, automáticamente es kosher”.

Realidad: Que un producto sea vegetal o no contenga ingredientes de origen animal no significa automáticamente que sea kosher. La evaluación también contempla los ingredientes utilizados, su procedencia y los procesos relacionados con su elaboración.

Mito 3: “Kosher es solo para consumidores judíos”.

Realidad: Aunque la certificación tiene su origen en las leyes alimentarias judías, el sello kosher también puede ser reconocido por consumidores y empresas que buscan determinadas garantías sobre los ingredientes y los procesos de elaboración.

Mito 4: “Si todos los ingredientes son kosher, el producto final ya es kosher”.

Realidad: No basta con revisar los ingredientes. El proceso de elaboración, los equipos, las instalaciones y otros factores pueden influir en el estatus kosher del producto. Por esta razón, la certificación contempla una evaluación que va más allá de la lista de ingredientes.

Mito 5: “Obtener la certificación kosher es simplemente poner un sello en el empaque”.

Realidad: La certificación implica un proceso de evaluación. La empresa debe permitir la revisión de los productos que desea certificar, de sus ingredientes y de los procesos de elaboración, para verificar el cumplimiento de los requisitos kosher.

Mito 6: “Puedo certificar cualquier producto”.

Realidad: Para obtener una certificación, el producto debe cumplir las leyes del judaísmo relativas al kashrut. Por lo tanto, no todos los productos pueden ser certificados. Entre los ejemplos mencionados se encuentran la carne de cerdo y los mariscos, así como determinadas combinaciones de ingredientes que no cumplen con las normas aplicables.

Mito 7: “Si dice kosher, significa que no contiene ingredientes lácteos”.

Realidad: No necesariamente. Cuando se desea identificar un producto que no contiene ingredientes lácteos, debe revisarse la categoría indicada en el sello. Un producto parve es un producto neutro, es decir, que no contiene ingredientes de origen lácteo ni cárnico según las normas de kashrut.

Mito 8: “Para que un producto sea kosher debe ser bendecido por un rabino”.

Realidad: Esta es una idea equivocada. La certificación kosher no consiste en una bendición. El producto debe pasar por un proceso de supervisión de sus ingredientes y procesos de elaboración, realizado por un supervisor especializado, conocido como mashguiaj, de acuerdo con los requisitos de kashrut.

Beneficios de la certificación kosher para las empresas

• Generar confianza y transparencia frente a consumidores y clientes.

• Diferenciar los productos dentro de categorías altamente competitivas.

• Facilitar oportunidades comerciales con distribuidores y compradores que requieren certificación kosher.

• Fortalecer la presentación del producto ante mercados nacionales e internacionales.

• Llegar a consumidores de la comunidad judía, tanto nacional como internacional, así como a otros consumidores que valoran determinadas características y garantías en los productos.

• Facilitar el acceso a mercados internacionales en los que existe demanda de productos kosher, como Estados Unidos y algunos países de Europa.

La certificación kosher no debe entenderse como una simple etiqueta, sino como un proceso que respalda el cumplimiento de requisitos específicos relacionados con los ingredientes y la elaboración del producto. Para una empresa interesada en certificar sus productos, el primer paso es conocer el proceso y determinar qué productos y líneas de producción pueden ser certificados.

¿Su empresa está considerando obtener una certificación kosher? Conocer los requisitos y evaluar sus productos es el primer paso para identificar nuevas oportunidades de diferenciación y acceso a mercados.

▷ ¿Qué productos pueden certificarse como kosher? | KPY

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¿Qué productos pueden certificarse como
kosher?

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¿Sabía que una gran variedad de alimentos y productos pueden obtener una certificación kosher?

Muchas empresas desconocen que sus productos pueden ser aptos para este proceso y que la certificación puede representar una oportunidad para llegar a nuevos mercados.

La certificación kosher puede aplicarse a alimentos, bebidas, productos lácteos, panadería, aceites, confitería, ingredientes, suplementos, productos farmacéuticos y otras materias primas, siempre que
cumplan con los requisitos del kashrut.

Para determinar la viabilidad de la certificación, se realiza una evaluación individual que contempla aspectos como los ingredientes, los proveedores, los procesos de producción, los equipos y las
instalaciones. En KPY, cada empresa recibe un análisis particular de acuerdo con las características de sus productos.

Conozca algunos productos que pueden ser certificables:

● Carnes: vacas, ovejas, cabras, corderos, pollos y pavos, siempre que cumplan con los requisitos
del sacrificio (shejitá) según la halajá y con un desangrado supervisado por un mashguiaj.

● Pescados: únicamente peces que tengan aletas y escamas.

● Lácteos: leche, mantequilla, quesos y yogures provenientes de animales kosher y elaborados con cuajo de origen microbiano o vegetal.

● Vegetales y granos: frutas, verduras, cereales y legumbres, que requieren una revisión para garantizar que no presenten insectos.

●Alimentos procesados: vinos, jugos, aceites, chocolates, aditivos, snacks y alimentos envasados industrialmente.

Aspectos que las empresas suelen consultar:

Ingredientes: ningún componente puede derivar de animales prohibidos ni implicar una mezcla de carne con leche.

Maquinaria y plantas: cuando se procesan diferentes líneas de productos, es importante verificar que los equipos y las instalaciones sean limpiados, purificados y auditados bajo supervisión rabínica o de
un mashguiaj, con el fin de evitar la contaminación cruzada con elementos no kosher.

Obtener una certificación kosher puede fortalecer la confianza de los clientes, mejorar la competitividad de una empresa y, especialmente, abrir oportunidades en nuevos mercados nacionales e internacionales.

En KPY acompañamos a las empresas durante todo el proceso. Contáctenos para conocer si sus productos pueden certificarse como kosher y descubrir las oportunidades que esta certificación puede
ofrecer a su empresa.